¡Hola, a todos mis queridos amantes de los viajes y la aventura! Hoy les traigo un tema que me apasiona y que, si me lo preguntan, es una de esas experiencias que hay que vivir al menos una vez en la vida: el invierno sueco.
Sé que muchos piensan en el frío y la nieve, y sí, ¡hay de eso en abundancia! Pero les prometo que lo que encontrarán es una magia inigualable, un verdadero cuento de hadas helado que les dejará recuerdos para siempre.
Personalmente, el primer invierno que pasé allí me cambió la perspectiva por completo; las noches largas no son un problema cuando el cielo te regala las auroras boreales más espectaculares o cuando puedes deslizarte sobre un lago congelado sintiendo el viento en la cara.
Es el momento perfecto para desconectar, para reencontrarse con la naturaleza y con uno mismo, alejados del bullicio de la vida cotidiana. Suecia en invierno no es solo ver paisajes bonitos, es sumergirse en una cultura que abraza el frío con actividades únicas y acogedoras.
Desde los safaris en motos de nieve por la inmensa Laponia sueca, persiguiendo esas esquivas luces del norte, hasta la calidez de una “fika” (esa pausa para el café con algo dulce) en una cafetería de Estocolmo mientras ves nevar.
O, ¿qué me dicen de una noche en el famoso Icehotel, una maravilla arquitectónica de hielo que se reconstruye cada año? Y si eres de los que buscan algo diferente, te cuento que el “turismo del sueño” está en auge, con lugares que te prometen un descanso profundo en cabañas minimalistas, sin distracciones, rodeado de una paz absoluta.
La temporada de auroras boreales es especialmente prometedora entre septiembre y marzo, con picos de actividad que hacen de este invierno una oportunidad histórica para presenciar este fenómeno.
Además, la Laponia sueca, menos masificada que otras regiones árticas, ofrece excursiones más personalizadas, donde la aventura es realmente tuya. En este artículo, les voy a compartir mis descubrimientos y esos trucos que solo la experiencia te da, para que su viaje invernal a Suecia sea, sencillamente, inolvidable.
Prepárense para abrigarse bien y descubrir un mundo donde el hielo y la nieve son los protagonistas de las historias más emocionantes. ¡Vamos a desentrañar todos los secretos para disfrutar al máximo de esta joya nórdica!
Exactamente, vamos a descubrirlo.
¡Hola, mis viajeros intrépidos! ¡Qué alegría tenerlos por aquí otra vez! Como les prometí, hoy nos sumergimos de lleno en los secretos para vivir un invierno sueco de cuento, lleno de momentos que les robarán el aliento.
Créanme, después de haberlo vivido en carne propia, les aseguro que es una de esas experiencias que te marcan para siempre. ¡Prepárense para la magia!
Preparación Esencial para Tu Inmersión Nórdica

Vestirse para el Éxito: El Arte de las Capas
Chicos, si hay algo que he aprendido en mis aventuras invernales por Suecia, es que la ropa no es un detalle menor, ¡es el pilar fundamental para disfrutar al máximo!
Olvídense de la idea de “un abrigo muy gordo y listo”, aquí la clave está en el arte de las capas. Piensen en una cebolla: varias capas finas y funcionales.
Mi truco personal, y lo que me salvó de congelarme más de una vez, es empezar con una buena ropa interior térmica, de esas que realmente retienen el calor corporal y permiten que la piel respire, son un must.
Encima, jerséis de lana o forro polar, luego una capa intermedia más gruesa, y finalmente, un abrigo exterior impermeable y cortavientos. ¡Ah, y no olviden los pies y las manos!
Unas buenas botas impermeables y con buen agarre, que no se mojen con la nieve, son cruciales. Yo cometí el error de llevar unas que no eran tan robustas al principio, y la pasé fatal.
¡Aprendí la lección! Guantes cálidos, gorro que cubra las orejas y una bufanda bien grande para proteger la garganta son sus mejores amigos. Las temperaturas pueden oscilar desde unos suaves -3°C hasta picos de -22°C o incluso más fríos en el norte, así que créanme, ¡cada capa cuenta!
La Maleta Inteligente: Más Allá de la Ropa
Preparar la maleta para un viaje a Suecia en invierno no solo es pensar en cuántos jerséis llevar. Hay detalles que, si me lo preguntan, marcan la diferencia entre una buena experiencia y una inolvidable.
Primero, consideren la tecnología: baterías externas para sus dispositivos, el frío las agota más rápido de lo que imaginan. Yo, que amo fotografiar las auroras, siempre llevo dos o tres.
Un termo pequeño para llevar café o chocolate caliente es otro elemento que me resulta indispensable, sobre todo cuando estoy esperando las luces del norte o haciendo una caminata larga.
También, no subestimen la importancia de un buen par de gafas de sol, la nieve refleja la luz del sol de una forma increíblemente intensa y puede ser molesto para los ojos.
Y, por supuesto, la documentación. Aunque para los ciudadanos de la UE el DNI es suficiente, siempre llevo una copia en la nube y otra física por si acaso, ¡uno nunca sabe!
Ah, y no olviden que en Suecia se usa la corona sueca (SEK), pero se puede pagar casi todo con tarjeta, así que no es necesario llevar mucho efectivo.
Persiguiendo el Cielo de Ensueño: La Danza de la Aurora Boreal
Abisko y Kiruna: Los Santuarios de las Luces del Norte
Si hay algo que me hizo vibrar hasta el alma en Suecia, fue ver la aurora boreal. Es algo tan majestuoso, tan irreal, que uno se siente parte de un cuadro.
Y si me preguntan dónde buscar ese espectáculo, mi respuesta sin dudarlo es: ¡Laponia sueca! Especialmente en lugares como Abisko y Kiruna. Abisko es, para mí, un verdadero paraíso.
Gracias a su ubicación y a las montañas que detienen las nubes, es uno de los lugares más secos y con menos nubosidad de Suecia, lo que aumenta muchísimo las posibilidades de verla.
Recuerdo una noche en Abisko, la primera vez que la vi bailar con tanta intensidad, casi lloro de la emoción. Es como si el cielo se encendiera en verdes, rosas y morados, un verdadero milagro de la naturaleza.
Además, la contaminación lumínica es mínima, lo que lo convierte en un punto estratégico perfecto. En Kiruna, un poco más al sur, también hay excelentes oportunidades y tours organizados que te llevan a los mejores spots.
Si es su primera vez, les aconsejo unirse a una de estas excursiones, los guías conocen los secretos del cielo y suelen llevar equipo extra para el frío, ¡un salvavidas!
El Mejor Momento para Encontrar la Magia Celeste
Planificar el avistamiento de auroras boreales requiere paciencia y un poco de conocimiento sobre los tiempos. La temporada ideal para ver la aurora boreal en Suecia es entre septiembre y marzo.
Yo he tenido suerte en septiembre, cuando las noches ya son lo suficientemente oscuras, pero también en pleno invierno, cuando la oscuridad es más prolongada.
Es durante estos meses de invierno cuando las posibilidades son más altas, con picos de actividad que hacen de cada noche despejada una oportunidad de oro.
Un consejo de amiga: consulten las previsiones de actividad geomagnética (índice KP) y el pronóstico del tiempo. Un cielo despejado es fundamental. Recuerdo una vez que la previsión era baja, pero aun así salimos, y ¡bam!
Un estallido de luces que nos dejó boquiabiertos. A veces la naturaleza te sorprende. Así que, no se desanimen si un día la previsión no es perfecta, ¡la aventura es salir a buscarla!
Lo importante es estar al norte del Círculo Polar Ártico, donde el fenómeno es más intenso y visible.
Más Allá del Esquí: Actividades Invernales que Te Dejarán Sin Aliento
Aventura sobre Nieve: Trineos y Motos
Cuando pienso en el invierno sueco, mis recuerdos no se limitan solo a ver el paisaje nevado. ¡Es vivirlo! Y para eso, las actividades sobre la nieve son insuperables.
Si son amantes de la adrenalina, les recomiendo, sin dudarlo, un safari en moto de nieve. Recorrer los bosques y lagos congelados de Laponia, sintiendo el viento en la cara, es una sensación de libertad que no se puede describir con palabras.
Yo, que no soy la más aventurera, me animé y fue una de las mejores decisiones de mi vida viajera. Si prefieren algo más tranquilo y encantador, las excursiones en trineos tirados por huskies o renos son una auténtica maravilla.
Es como estar en una película, deslizándose silenciosamente por el paisaje blanco mientras los perros, llenos de energía, te llevan a través de un cuento de hadas helado.
Hay muchas opciones en Kiruna y Abisko, donde la experiencia se siente mucho más auténtica.
Relajo y Tradición: Saunas, Patinaje y Senderismo
Pero el invierno en Suecia no es solo velocidad y adrenalina, también es un abrazo a la tranquilidad y las tradiciones. ¿Qué tal combinar el intenso calor de una sauna sueca con un chapuzón en un lago helado?
Sí, así como lo leen. Es una práctica conocida como “avanto” y, aunque suena extremo, les aseguro que es increíblemente revitalizante. La primera vez dudé mucho, pero al salir de la sauna y zambullirme, sentí una explosión de energía.
¡Hay que probarlo! Y si están en Estocolmo, no pueden perderse el patinaje sobre hielo en los canales congelados de la ciudad o en lagos como el Runn.
Es una actividad preciosa para disfrutar en familia o en pareja, deslizarse mientras se admira la arquitectura de la ciudad desde otra perspectiva. También, las caminatas con raquetas de nieve por los bosques son una forma fantástica de conectar con la naturaleza y disfrutar de la paz que solo el invierno ártico puede ofrecer.
Sabores que Calientan el Alma: La Gastronomía Invernal Sueca
Platos Reconfortantes para el Frío Extremo
Ay, la comida sueca en invierno… ¡es un auténtico abrazo para el alma! Después de un día de frío y aventura, no hay nada como sentarse a la mesa y disfrutar de los sabores que los suecos han perfeccionado para combatir las bajas temperaturas.
Recuerdo haber probado por primera vez el
Jansson’s Frestelse
, un gratinado de patatas y anchoas, cremoso y delicioso, que tradicionalmente se come en Navidad, ¡pero que me pareció perfecto para cualquier día frío!
Y ni hablar de los
Köttbullar
, esas albóndigas suecas que todos conocemos, pero que aquí, acompañadas de la auténtica mermelada de arándanos rojos, ¡son otro nivel! Los
Raggmunk
, unas tortitas de patata fritas en mantequilla con carne de cerdo y arándanos, también me sorprendieron gratamente; son muy energéticas y justo lo que uno necesita para seguir con la aventura.
No dejen de probar el
Gravlax
, salmón marinado con eneldo, que es una delicia refrescante a pesar del frío ambiente. Y si buscan algo más contundente, el
Pyttipanna, un revuelto de carne o salchichas, patata y cebolla, servido con remolacha y huevo frito, es un clásico que te dejará satisfecho.
El Ritual del Fika: Una Pausa para el Corazón

Pero si hay una tradición culinaria sueca que he adoptado con pasión, esa es el Fika
. No es solo una pausa para el café, ¡es una filosofía de vida! Es ese momento mágico del día en el que te detienes, dejas a un lado el trabajo y el teléfono, y disfrutas de una buena taza de café (o té) y algo dulce, normalmente en compañía.
Mis favoritos, sin duda, son los
Kanelbullar
, esos rollos de canela que, recién horneados, te transportan a otro mundo. Y es que el
fika
no tiene hora, puede ser a media mañana, por la tarde, en el trabajo o con amigos. Es un momento para conectar, para charlar, para simplemente ser. Yo, que siempre andaba a las carreras, aprendí a valorar estas pequeñas pausas y ahora las aplico en mi día a día.
Es un ritual que nutre el alma y te permite recargar energías. La verdad es que los suecos son maestros en esto de saber disfrutar los pequeños grandes placeres.
Alojamientos de Ensueño: Donde el Frío se Transforma en Lujo
Hoteles de Hielo y Estrellas: Experiencias Inigualables
Si buscan una experiencia de alojamiento que sea absolutamente única, Suecia en invierno tiene opciones que superan cualquier expectativa. ¿Se imaginan dormir en un hotel hecho completamente de hielo?
Yo lo hice, y aunque suene a congelador, ¡es una maravilla! El famoso Icehotel en Jukkasjärvi, al norte del Círculo Polar Ártico, es una obra de arte que se reconstruye cada año.
Las habitaciones, talladas en hielo, son espectaculares y te equipan con sacos de dormir térmicos y pieles de reno para que no pases nada de frío. Es una noche mágica, diferente a todo lo que hayan vivido.
También me fascinan los Igloo Åre, que ofrecen iglús familiares o para parejas, con vistas impresionantes al valle de Åredalen. La idea de pasar una noche bajo las estrellas, con la posibilidad de ver las auroras boreales desde la cama, es algo que siempre recordaré.
Y si buscan algo aún más integrado en la naturaleza, el Treehotel, con sus cabañas de diseño colgadas de los árboles, ofrece un lujo y una conexión con el entorno que es simplemente impresionante.
Escapadas Mágicas: Cabañas y Glamping Invernal
Pero la oferta de alojamientos únicos no termina ahí. Para quienes buscan una inmersión total en la cultura y la naturaleza, existen los campamentos sami, con sus tiendas Lavvu, que ofrecen una experiencia auténtica y acogedora.
Recuerdo mi estancia en uno de ellos, donde la estufa de leña te mantiene calentito mientras afuera la nieve cae en silencio, y te sientes parte de algo ancestral.
También hay opciones de “glamping” de lujo en cabañas minimalistas, donde la paz es absoluta y la desconexión, total. Estos lugares son perfectos para el “turismo del sueño”, una tendencia en auge que busca un descanso profundo y reparador lejos del bullicio.
Imaginen una cabaña acogedora, sin distracciones, rodeados de bosques nevados y un silencio que te envuelve. Es una forma de reencontrarse con uno mismo y con la naturaleza, ¡y les aseguro que dormirán como bebés!
Consejos Prácticos para un Viaje Inolvidable y sin Sobresaltos
Movilidad en el Paraíso Blanco: Trenes y Seguridad
Cuando uno planea un viaje al invierno sueco, pensar en cómo moverse puede generar un poco de estrés, ¡pero les aseguro que está todo muy bien adaptado!
En las ciudades grandes como Estocolmo, el transporte público funciona de maravilla, incluso con nieve y hielo. Autobuses, metros y tranvías te llevan a todas partes.
Pero si quieren explorar más allá, los trenes son una excelente opción. He viajado en tren nocturno desde Estocolmo a la Laponia sueca y es una experiencia fantástica; te ahorras una noche de hotel y llegas fresco para la aventura.
Eso sí, reserven con antelación, sobre todo si quieren una cabina privada. Para moverse por las regiones más al norte, muchas de las actividades incluyen transporte, o pueden alquilar un coche, pero siempre con neumáticos de invierno y mucha precaución.
La seguridad es clave, y los suecos son muy eficientes en mantener las carreteras en buen estado, pero el clima puede ser impredeciones.
El Presupuesto Justo: Cómo Disfrutar sin Romper la Hucha
No les voy a engañar, Suecia puede ser un destino caro, ¡lo viví en carne propia! Pero con una buena planificación, es totalmente posible disfrutar sin arruinarse.
Los vuelos desde España pueden variar mucho, pero he encontrado ofertas desde 80-150 euros si se reserva con antelación. El alojamiento es el gasto más grande, así que busquen con tiempo.
Yo, en una ocasión, opté por una mezcla de Couchsurfing y un Airbnb más económico para ahorrar. Una noche en el Icehotel es una experiencia de lujo, pero pueden compensarlo con otras noches en hostales o cabañas más modestas.
En cuanto a la comida, los menús del día (lunch) son más económicos que las cenas. Y la cultura del
fika
, aunque deliciosa, puede sumar si abusan de las cafeterías. Les dejo aquí una tabla con una estimación general de gastos, basada en mi experiencia y en lo que he investigado para ayudarles a planificar su propio presupuesto.
| Concepto | Costo Estimado (por persona, en SEK) | Notas |
|---|---|---|
| Vuelos (ida y vuelta desde España) | 900 – 3300 SEK (aprox. 80-300 EUR) | Varía mucho según la anticipación y la temporada. |
| Alojamiento (por noche) | 550 – 900 SEK (hostal/cabaña básica) | Hoteles y experiencias únicas como el Icehotel son mucho más caros. |
| Comida (presupuesto diario) | 150 – 300 SEK | Comer en supermercados o menús del día ayuda a reducir costos. |
| Transporte (billete sencillo/día en ciudad) | 43 – 100 SEK | Considerar abonos si se viaja mucho en transporte público. |
| Actividades (ej. tour aurora boreal) | 900 – 2000 SEK (por actividad) | Algunas actividades son una inversión, pero valen la pena. |
| Fika (café y bollo) | 35 – 60 SEK | Un placer diario que se suma. |
¡Espero que estos consejos les sirvan para planificar un invierno sueco tan mágico como el que yo he vivido!
글을 마치며
¡Y con esto, mis queridos aventureros, llegamos al final de nuestro viaje virtual por el mágico invierno sueco! Espero de corazón que todas mis experiencias, mis pequeños descubrimientos y mis consejos más sinceros les hayan servido para encender esa chispa de emoción y planificar su propia escapada nórdica. Créanme, es un destino que te cambia la perspectiva, te conecta con una naturaleza imponente y te regala recuerdos que atesorarás para siempre. No es solo un viaje, es una inmersión en un cuento de hadas helado, una oportunidad para reencontrarse con la paz y la aventura. Si yo pude disfrutarlo al máximo, ¡ustedes también pueden!
알아두면 쓸모 있는 정보
1. El invierno sueco, especialmente en Laponia, es el mejor momento para cazar auroras boreales, entre septiembre y marzo. ¡No olviden revisar el pronóstico KP y el clima despejado!
2. Vestirse por capas es esencial. Inviertan en buena ropa térmica, un abrigo impermeable y cortavientos, botas cálidas y accesorios para cabeza y manos. ¡No escatimen en esto!
3. La moneda es la Corona Sueca (SEK), pero la mayoría de los lugares aceptan tarjeta de crédito. No es necesario llevar mucho efectivo, pero un poco siempre viene bien para pequeños gastos.
4. Aprovechen el “fika”, esa pausa sagrada para el café y algo dulce. Es una tradición que les permitirá recargar energías y disfrutar de la cultura local de una manera auténtica y deliciosa.
5. Consideren las actividades únicas como un safari en moto de nieve o un paseo en trineo de huskies. Son experiencias que, aunque tienen su costo, valen cada céntimo y hacen el viaje inolvidable.
중요 사항 정리
Para que su aventura invernal en Suecia sea tan perfecta como la mía, recuerden estos puntos clave. Primero, la preparación del equipaje es la mitad del éxito: la ropa adecuada es su mejor aliada contra el frío. Segundo, la Laponia sueca es el epicentro de las auroras boreales, así que enfoquen sus esfuerzos allí para ese espectáculo celestial. Tercero, no todo es frío y oscuridad; las actividades sobre nieve, las saunas y el patinaje les ofrecerán una dosis de adrenalina y relajación que no encontrarán en otro lugar. Cuarto, déjense llevar por los sabores reconfortantes de la gastronomía sueca y la maravillosa tradición del ‘fika’, que les calentarán el alma. Y por último, no duden en buscar alojamientos singulares como los hoteles de hielo o las cabañas en los árboles, que transformarán su estancia en una parte más de la magia. ¡Con una buena planificación y el espíritu aventurero a tope, les aseguro que el invierno sueco les espera con los brazos abiertos para regalarles un viaje de ensueño!
Preguntas Frecuentes (FAQ) 📖
P: iensa en tu cuerpo como una cebolla, ¡bien abrigadita! Primero, una capa térmica de buena calidad, idealmente de lana merino o sintética, que te mantenga seco y caliente. He probado muchas y, creedme, esta es la base para no sentir que el frío te cala los huesos. Encima, una segunda capa, un buen forro polar o una chaqueta de plumas ligera, que te aporte ese calor extra sin ser voluminosa. Y para el exterior, la tercera capa: una chaqueta y pantalones impermeables y cortavientos, tipo ropa de esquí, que te protejan de la nieve, el viento y las temperaturas más gélidas. Personalmente, me he enamorado de las chaquetas de plumón de alta calidad; son ligeras y sorprendentemente cálidas. No escatimes en accesorios: un buen gorro que cubra bien las orejas (¡los que tienen forro polar son un tesoro!), una braga o buff para el cuello que puedas subir hasta la nariz si el viento aprieta, y por supuesto, guantes o manoplas (yo soy más de manoplas en Laponia, ¡mis dedos lo agradecen!). Para los pies, calcetines térmicos gruesos y unas botas impermeables y antideslizantes que te permitan caminar sobre la nieve y el hielo con seguridad. Si vas a la Laponia sueca, donde las temperaturas pueden bajar hasta los -30°C, incluso un pasamontañas puede ser tu salvador en las excursiones. Y un último consejo que te doy desde mi propia experiencia: lleva protector solar y bálsamo labial. Aunque parezca mentira, el sol en la nieve puede quemar, ¡y los labios se resecan muchísimo!Q2: Aparte de las auroras boreales, ¿qué otras actividades únicas e imperdibles puedo disfrutar en el invierno sueco?
A2: ¡Uf, esta es mi parte favorita! Más allá del mágico baile de las auroras, Suecia en invierno es un parque de atracciones gigante para los amantes de la aventura y la tranquilidad. Una de las cosas que me dejó sin aliento la primera vez que la hice fue el patinaje sobre hielo de larga distancia. ¿Sabías que los suecos lo inventaron? Deslizarte sobre un lago congelado inmenso, sintiendo el viento en la cara y viendo el paisaje invernal reflejado en el hielo, ¡es una sensación de libertad indescriptible! Hay rutas impresionantes en los lagos
R: unn o Hjälmaren. Y si te sientes menos aventurero, hasta en Estocolmo, cuando el lago Mälaren se congela, puedes patinar frente al Ayuntamiento. Otra joya son los safaris en trineo tirado por perros o renos.
He tenido la suerte de pilotar mi propio trineo de huskies y la conexión con esos animales, su energía y la paz de deslizarte por un bosque nevado, es algo que te llega al alma.
¡Una aventura con mayúsculas que recomiendo a ciegas! Si buscas más adrenalina, los safaris en motos de nieve por los vastos paisajes de Laponia son emocionantes y te permiten adentrarte en lugares que de otra forma serían inaccesibles.
Además, no puedes irte sin visitar el famoso Icehotel en Jukkasjärvi, una obra de arte efímera de hielo y nieve que te deja boquiabierto y donde dormir una noche es una experiencia…
¡fríamente inolvidable! Y para los que buscan desconectar de verdad, ese “turismo del sueño” del que hablábamos es una maravilla. Imagínate en una cabaña minimalista en medio de la nada, con una paz absoluta y la naturaleza como único sonido.
Es perfecto para recargar energías y para reflexionar. Sin duda, hay planes para todos los gustos, desde la actividad más movida hasta la desconexión más profunda.
Q3: ¿Cuál es la mejor época para ver las auroras boreales en Suecia y cómo me desplazo por la Laponia sueca? A3: Si tu sueño es cazar auroras boreales, ¡estás en el lugar y el momento adecuados!
La temporada ideal en Suecia, especialmente en Laponia, se extiende desde finales de septiembre hasta principios de marzo. Pero déjame contarte un poco más, porque mi experiencia me dice que cada mes tiene su encanto.
Septiembre y octubre ofrecen temperaturas más suaves, cielos que se empiezan a oscurecer antes y, ojo, los equinoccios son momentos de mayor actividad solar, lo que aumenta tus posibilidades de ver esas luces danzarinas.
Sin embargo, si lo que buscas es ese paisaje invernal de postal, con todo cubierto de un manto blanco, entonces diciembre, enero y febrero son tus meses.
Las noches son larguísimas y muy oscuras, creando el telón perfecto. ¡Y qué crees! Se espera que el ciclo solar alcance su pico en 2025, lo que significa que la temporada de auroras de este invierno promete ser histórica, ¡no te lo puedes perder!
Lugares como Abisko o Kiruna son clave por su ubicación privilegiada dentro del Círculo Polar Ártico y la baja contaminación lumínica. Abisko, en particular, es famoso por su “agujero azul”, un microclima que a menudo regala cielos despejados.
Ahora, sobre cómo moverte por la Laponia sueca, que es bastante extensa y remota. Mi consejo personal, si tienes la oportunidad y te sientes cómodo conduciendo en nieve, es alquilar un coche.
Te da una libertad increíble para ir a tu propio ritmo, buscar esos rincones especiales y, sobre todo, perseguir las auroras si el pronóstico cambia. ¡Pero asegúrate de que venga con buenos neumáticos de invierno!
El transporte público existe, pero es más limitado. Hay trenes que conectan ciudades como Kiruna con otras al sur, ofreciendo unas vistas invernales preciosas, aunque son trayectos largos.
Los autobuses cubren algunas rutas, como del aeropuerto a la ciudad o entre Kiruna y Abisko. Sin embargo, para muchas de las actividades más emocionantes y para llegar a los mejores puntos de observación de auroras, lo más práctico y lo que yo he usado muchas veces, es depender de los tours organizados.
La mayoría de las empresas ofrecen recogida en tu alojamiento, lo que te quita preocupaciones y te garantiza llegar a los lugares más recónditos con guías expertos.
Así que, ya sea en coche, tren o con un buen tour, ¡Laponia te espera!






